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20 de marzo de 2017

Qué hago con mi vida



Créeme, yo también estuve en un punto en el que solamente me preguntaba que hacer con mi vida y hacia dónde debía dirigirme.

Momentos en los que la indecisión entra en nuestro día a día y se apoderan de cada paso que vamos dando.

No tienes una meta concreta, no estás seguro de lo que quieres y los resultados que estás obteniendo actualmente, no son de tu agrado. ¿Cómo puedes soportarlo? ¿Cómo puedes no saber hacia dónde tienes que dirigirte y poner en manos de los demás esa decisión tan importante?

Una vida en la que te limitas a sobrevivir y no a vivir.

Una vida que te han vendido desde pequeño haciéndote creer que es la panacea, y ahora estás descubriendo que no es oro todo lo que reluce.

El tiempo va pasando y sigues teniendo dudas sobre quien eres realmente, porqué tienes esta vida y sobre todo...¿cómo puedes cambiarla?.


¿Por qué no sabes lo que quieres hacer con tu vida?


Bueno, no hay un motivo en particular, sino la acumulación de muchos.

La mayoría de las personas no saben que hacer con sus vidas porque aquello que han hecho hasta ahora, pues no les ha llenado por completo.

Es como si te vendiesen un auto nuevo y cuando lo has probado varios días, deja de apasionarte y descubres que hubiera sido mejor no comprártelo.

Lo que vives no te llena, no te satisface, no te sacia y te hace sentir que estás aquí sin poder sacarle el máximo partido a la vida que estás viviendo.

Pero...¿por qué?

Porque cuando tomas conciencia, descubres que estás viviendo dos tipos de vida: la que tienes y la que realmente te gustaría tener.

Piénsalo un momento y dime si la vida que estás viviendo ahora mismo es exactamente la misma que la vida que te gustaría tener en realidad, ese prototipo de vida que toda persona tiene dentro de sus sueños.

¿A que no coinciden?

No vale autoengañarse. Bueno, sí que vale, pero no te servirá de nada. No eres a mí a quien tienes que convencer de nada.

Hasta cierto punto de nuestro crecimiento, estamos como a la deriva y sin poder ser conscientes de lo que hacemos. Si hacemos algo mal o bien.

Que tire la primera piedra quien no haya hecho alguna estupidez en su pasado.

Pero, ¿te das cuenta de que cuando cometiste esa estupidez, en ese momento no te parecía tan estúpida?.

¿Por qué ahora es distinto? ¿Por qué ahora tienes un concepto distinto de tu pasado y de lo que antes creías que era lo mejor para tí?

Por el simple hecho de que adquirimos una conciencia de lo que hacemos y entonces lo cuestionamos.

Un joven de 17 años no tiene la suficiente experiencia como para poner en cuestión los pensamientos que tiene.

Probablemente seguirá pensando que lo que él cree es lo mejor del mundo.

Hasta que crece, lo confronta con la realidad y su entorno y descubre que lo que pensaba antes era una soberana estupidez.

Tener conciencia de lo que vivimos actualmente, es una base primordial en el crecimiento personal de cualquiera.

Todavía hay personas que ni tan siquiera se han parado a tomar conciencia de lo que están haciendo con sus vidas.

Le preguntas a alguien qué hace todos los Lunes a las ocho de la mañana y sabrá qué responderte y darte datos exactos. Sin embargo, le preguntas cuál sería su estilo de vida perfecto, y no sabe qué responder. Su mente se queda en blanco.

¿Y porqué sucede todo esto?

Por varios motivos:


  • La velocidad con la que estamos viviendo
  • El piloto automático que siempre llevamos encendido y que nos impide apreciar cada paso que damos
  • Las cargas que tenemos encima y que nos pesan tanto que nos impiden pensar y actuar con total libertad

Entonces, si nos ceñimos a esto, vemos que para determinar con claridad qué podemos hacer con nuestras vidas, es necesario que pasemos por estos puntos.


La velocidad con la que vivimos


Correr, correr y correr.

El ser humano de hoy sólo sabe correr.

¿Hacia dónde? 

Eso no se sabe, lo único claro es que no puede parar.

Las prisas y la prontitud premian en nuestras vidas y la hacen una carrera contra reloj

Y después, en el poco tiempo libre que nos queda, queremos aclarar todo y sentirnos bien.

¡¡Venga ya!!.

Si eres un esclavo que no para de correr por culpa de las normas que le impone esta sociedad, pues no hay problema.

Lo aceptas y punto. No hace falta que te quejes después de algo que tú mismo estás permitiendo.

Y luego empezamos a echarle la culpa a la crisis, a lo mal que está el país y a chorradas varias.

Si no te dedicas el suficiente tiempo diario para ti y para aclarar tus ideas y pensamientos, ¿cómo pretendes que tu vida cambie?

¿Pretendes que todo cambie de la noche a la mañana siguiendo el mismo ritmo que llevas hasta ahora?

Pues lamento decirte que eso no pasará.

Las personas que tienen este tipo de vida, acaban víctimas de ese tipo de velocidad, es decir, estrellándose.

Ralentiza tu vida y date tiempo para ti y no para los demás.


Una vida en piloto automático


Pues lo de siempre, para qué lo voy a repetir nuevamente.

Te dejo mejor este post que define este punto a la perfección: "Consecuencias de vivir en piloto automático".


Cargas y limitaciones



Pues aquí tenemos al rey de reyes.

Me refiero a las cargas, problemas, deudas, obligaciones, limitaciones, etc....

Le preguntas a una persona porqué no cambia de trabajo si se está quejando tanto del que tiene ahora y te dice: "Es que no me puedo permitir ese lujo. Tengo que pagar una hipoteca y llevar dinero a casa para alimentar a mi familia".



¡¡Ojo!!, que a mi me pasó lo mismo.

Yo pensé ese mismo pensamiento cuando vino a mi mente el atisbo de porqué no dejaba mi trabajo si tanto me estaba agobiando en él.

¿Sabes lo que hice?

Por primera vez no le hice caso a las vocecitas que tenía en mi cabeza y que tanto me estaban jodiendo con su pesimismo y supuesta visión de la realidad.

Me lié la manta a la cabeza y me tiré al vacío. Y eso que estaba casado, con hijos y con muchas obligaciones y deudas por atender.

Algunos me dicen que fui un loco que no pensó bien lo que hizo y que puso en peligro su familia.

Da igual lo que piensen los demás. 

Una cosa es dejar tu trabajo para tirarte en tu cama y hacer el vago quejándote de todo, y otra muy distinta es lo que yo hice.

Dejé mi trabajo de la noche a la mañana eso sí, pero diseñé un plan de negocio que me llevó a la situación a la que estoy ahora.

¿Cuál es esa situación? Pues que gano 5 veces más que en mi anterior trabajo y le dedico 5 veces menos de tiempo.

Dime tú....¿en qué he perdido tomando esa decisión?

Por favor, no me vengas con el rollo de la suerte, ¿eh?, que ya estoy acostumbrado a eso y he oído demasiadas estupideces en el día de hoy.

Si yo lo hice, ¿qué te impide hacerlo a ti?

¿Deudas, hipoteca, obligaciones, cargas familiares y personales, limitaciones económicas?

Todo eso es un producto de tu mente y le temes tanto porque así te lo has propuesto. ¡¡Ojo!!, que no quiero decir que no haya que hacerles frente. Por supuesto que son cosas materiales y que por tanto hay que eliminarlas cuanto antes para que no influyan en nosotros de esa forma.

Lo que estoy tratando de decirte es que no puedes usar ese tipo de limitaciones para no emprender nada nuevo en tu vida. No puedes usar la hipoteca como excusa para tu crecimiento. Eso no es un motivo viable.

¿Sabes que yo tuve que cambiar de vivienda tres veces?

¿Sabes que abandoné mi hipoteca para meterme de alquiler?

¿Sabes que tuve que pedir ayuda a mi mujer para que entre los dos pudiésemos solventar todo eso y empezar a reducir nuestras deudas?

¿Sabes que tuve que prescindir de muchas cosas para adquirir un estilo de vida mucho más minimalista y menos pesado?

Pero....¿sabes lo que he ganado?

¿Sabes que me puedo levantar a la hora que yo quiera sin tener un horario a quien rendirle cuentas?

¿Sabes lo que significa estar un día en la playa, llegar a tu casa y descubrir que has ganado 200 euros en ese día de descanso gracias a tu negocio?

¿Sabes lo que significa tener tiempo libre para mi, para mis hijos y para mi mujer?

¿Sabes la libertad que se tiene cuando adquieres un estilo de vida libre y como tú deseas?

Todos tenemos cargas, obligaciones y limitaciones que nos hacen creer que no podemos dejarlas a un lado o hacerles frente.

Pero todos tenemos también la capacidad de cambiar y adaptarnos a otro tipo de situaciones.

¿Cuál es el verdadero problema? Dos:


  • Que no somos capaces de diseñar ningún estilo de vida a parte del que tenemos ahora mismo.

  • Que no somos capaces de empezar desde cero y aprovechar los momentos de crisis para cambiar.


Diseñar un estilo de vida nuevo




Pues resulta todo un reto para la mayoría el ver distintas opciones "de vida" a parte de la que ya tienen.

Parece como si el único camino que tuviéramos es en el que estamos.

¿Y eso porqué?

Por culpa del programa mental que llevamos insertado en nuestra mente. Unas creencias que nos hacen ver la vida a la que siempre estamos acostumbrados.

Vemos lo que queremos ver y nada más, aún mostrándose caminos diferentes.

Nuestra mente se encarga de que sólo veamos lo que estamos acostumbrados a ver.

Entonces, ¿qué sucede?

Que cuando queremos cambiar de vida, pasan dos cosas:


  • Que no tenemos una segunda opción viable a la que acogernos.
  • Que aunque la tuviésemos y se presentara esa opción delante de nosotros, nos encargaríamos de tirarla por tierra debido a que no apreciamos su valor. ¿Por qué? Porque nuestra mente y su programa, la interpretará como negativa y como algo que nos obligará a abandonar la vida que tenemos ahora mismo, y eso provoca miedo.
Pero a ver...¿no estábamos precisamente buscando cómo cambiar de vida?

Si, pero tener miedo parece como algo inevitable, aunque queramos abandonar la vida mediocre que estamos viviendo.

¿Y porqué surge el miedo?

Porque tememos perder lo poco que tenemos.

¿Y eso porqué?

Hablando en palabras feas, porque nos hemos acostumbrado a la mierda. 

Vivimos entre mierdas, y nos hemos acostumbrado a su calorcito y a su olor.

Entonces, cuando aparece una oportunidad de salir de ahí y empezar algo nuevo, nuestra mente se encarga de mostrarnos el frio al salir de ese calorcito y no de lo bueno que obtendríamos si salimos de ahí cuanto antes.

Por tanto, diseñar un plan de vida distinto y reprogramar nuestra mente es esencial, la base de todo y de cualquier gestión de cambio que quieras realizar.


Aprovechar los momentos de crisis para cambiar


Sin duda, los momentos críticos en nuestra vida son los idóneos para iniciar cualquier cambio.

¿Por qué?

Porque es entonces cuando nuestra mente adopta el estado óptimo para ver las cosas con otro enfoque.

En otras palabras, nos obligamos a nosotros mismos a cambiar de programa mental.

¿Por qué?

Porque nos damos cuenta de que vamos perdiendo poco a poco aquello a lo que podemos agarrarnos materialmente.

Cuando ves que todo lo que tienes a tu alrededor se derrumba y se va perdiendo poco a poco, es cuando tu mente empieza a barajar distintas opciones.

¿Y todo esto porqué?

Porque todavía sigues teniendo en tu interior ese instinto de supervivencia que te hace buscar salidas por cualquier sitio. Tu mente no va a permitir que sufras ( o hará lo imposible para ello) y no tendrá más remedio que abrirse a nuevas perspectivas y acostumbrarse a ellas.

¿Y cómo?

Dotándote de un nuevo programa mental que te haga ver soluciones donde antes no las podías ver.

Adquiere este eBook: "Cómo superar mis crisis personales". En él aprenderás cómo aprovechar los momentos críticos de tu vida para crecer y superarte. El mejor momento para cambiar es cuando crees que vas a perderlo todo y no sabes hacia dónde ir.




Consejos



  • No intentes que tu vida cambie intentando que tu entorno mejore. Tu mente ya se encargará de que ese "entorno mejorado" se vaya al traste.

  • No busques sentirte mejor, haciendo mejoras en tu entorno. Esas mejoras pueden hacerte sentir mejor a corto plazo, pero te aseguro que a medio o largo plazo, no sirven  más que para hacerte sentir que has perdido el tiempo.

  • La mejor forma de cambiar tu entorno y tu vida material, es cambiar tu programa mental para que visualice distintos enfoques sobre la misma realidad. En otras palabras, si cambias tu forma de ver las cosas, aparecerán nuevas cosas ante ti y tu vida realmente si que cambiará.

  • No te preguntes qué hacer con mi vida, sino más bien busca la forma de deshacerte de ella. Si no eliminas cargas, nunca podrás empezar a construir una vida nueva libre de ellas.

  • El momento en el que empiezas a preguntarte: "¿Qué hago con mi vida?", es el mejor momento para cambiar y el idóneo para empezar a construir un nuevo programa mental que se encargue de que tu vida material cambie por completo.

¿Qué te parece la idea?

¿Te gustaría diseñar un nuevo programa mental que te hiciera ver la vida con otros ojos y que todo eso se plasmara en tu realidad?

Deja tu email abajo y prepárate para ese momento.


1 comentario:
Deja tus Opiniones
  1. Hola Antonio
    Vaya testimonio para sincero. No solo que es cierto todo aquello que dices que muchos deambulan por la vida sin saber qué es lo que quieren pero al mismo tiempo sin dejar de quejarse, sino también que has mostrado la parte dura de tomar la decisión de cambio.
    Porque sí, no es fácil dejar de trabajo y empezar con un estilo de vida diferente. Y sin duda solo los valientes, constantes y perseverantes se mantienen exitosos con el cambio.
    Pero sí que vale la pena. Aprendemos cientos de cosas diariamente pero somos los únicos responsables de nuestra felicidad (y éxito)
    Felicitaciones, un fuerte abrazo y hasta pronto
    Marie

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