12 de octubre de 2016

¿Por qué es tan difícil mejorar tu autoestima en determinadas ocasiones?

Mejorar nuestra autoestima puede convertirse en una tarea difícil, sobre todo cuando no conoces la esencia de ésta y los pasos necesarios para hacerlo.

Todos queremos mejorar nuestra autoestima, sobre todo aquellos que la tienen literalmente por los suelos.

La autoestima no es más que el aprecio y amor hacia nosotros mismos.

Y no podemos amarnos y tenernos aprecio si no nos conocemos.



Si buscas por internet, encontrarás miles de fórmulas mágicamente estúpidas para reforzar tu autoestima, pero casi todas se basan en potenciar lo externo y lo que nos rodea a fin de hacernos sentir mejor.

Es una especie de consolador de nuestro propio interior, al que hacemos sentir mejor mejorando nuestro entorno.

Pero la base para mejorar nuestro autoestima es bien distinta, y como te acabo de decir, tiene que pasar por un punto esencial.....el autoconocimiento.

Si no te conoces, no puedes darte amor. Y si lo haces, es porque ese amor es ficticio.


La incomodidad de conocernos a nosotros mismos.



Hoy en día no resulta fácil decirle a una persona que tiene que trabajar el autoconocimiento.

Primero porque probablemente no sepa qué es o lo vea como algo tan espiritual que ni tan siquiera se lo tome en serio.

Y segundo porque la mayoría de las personas llevan una vida tan acelerada y en piloto automático, que el usar parte de nuestro tiempo en nosotros mismos, puede parecer una pérdida de tiempo.

Si a todo esto le sumamos que muchas personas que deciden adentrarse en el increíble viaje hacia su propio interior, se sienten incómodas consigo mismas.

¿Cómo podría alguien sentirse incómodo con su propia presencia?

Pues aunque no lo creas, así es.

Nos incomoda descubrir la realidad de quienes somos y lo que sentimos.

Y eso hace que evitemos el conocernos mejor.

Y si no nos conocemos mejor, no podremos amarnos.

Y si no podemos amarnos, no hay autoestima.

Así de simple.

Esto es así debido a la programación mental que hemos sufrido desde que nacimos.

Y digo "sufrido", porque fue algo a lo que prácticamente no pudimos oponernos.

Nuestra familia, nuestro entorno y nuestra sociedad nos hicieron que se formaran en nuestra mente determinados parámetros que nos hacían reaccionar de una forma u otra ante diversas situaciones.

Eso nos hace estar conectados con nuestra realidad y sin darnos cuenta lo único que hacemos diariamente es reproducir una y otra vez los mismos parámetros a los que estamos acostumbrados. Aquellos que una vez se crearon en nuestra mente.

El esfuerzo del ser humano se centra en mejorar su realidad y su entorno, creyendo erróneamente que eso mejorará su interior.

Sin embargo, es todo lo contrario.

La realidad de lo que te sucede es provocada precisamente por tu propio interior que se encarga de reproducir una y otra vez tu propio pasado.

Eso nos hace estar siempre más atento a lo que nos rodea que a nuestro propio interior.

Y seguimos sin darnos cuenta de que todo lo que nos sucede puede cambiar si cambiamos nuestra mente.

De adentro hacia afuera y no al contrario.

Es por eso que si entramos en nuestro interior, nos sentiremos como desconocidos en casa ajena.

Porque estamos acostumbrados a relacionarnos con nuestro entorno, creyendo que éste es el que manda y el que nos hace sentir bien o mal.

Nuestra esencia se ha mantenido oculta durante todos estos años de vida, por lo que intentar ahora mismo sacarla a la luz y ver cómo es, puede resultar incómodo y bastante molesto.

Cuenta una leyenda que los seres humanos eran anteriormente dioses, pero que debido a su insensatez y falta de madurez, una divinidad sobrenatural vino a este mundo y les arrebató sus poderes celestiales.

El ser humano fue desprovisto de todo su poder como dioses y quedó tal y como está ahora mismo.

Después, se reunieron esa gran divinidad sobrenatural y la vida, para llegar a un acuerdo sobre dónde esconderían ese poder para que los seres humanos no pudieran encontrarlo.

La gran divinidad dijo: "Ya lo sé. Lo esconderemos en lo más profundo de los océanos".

La vida dijo: "El ser humano es muy tozudo y llegará a cualquier profundidad que desee tan sólo con su tenacidad".

La gran divinidad dijo entonces: "Pues entonces lo esconderemos en la luna".

La vida contestó: "Jajaja...Tú no conoces a los humanos. Se gastarán millones en fabricar vehículos espaciales que los llevarán no sólo a la luna, sino a cualquier otro planeta. Es cuestión de tiempo."

La gran divinidad dijo: "Pues no se dónde podríamos esconder ese poder para que los humanos no puedan encontrarlo más".

Y a la vida se le ocurrió una idea: "Ya se dónde. Escondámoslo en lo más profundo de su corazón. Ningún humano tendrá la valentía suficiente para entrar ahí".

Esta leyenda demuestra el miedo que tiene el hombre de hoy para conocerse a sí mismo y saber quien es.


No depender de lo que nos rodea.



Irremediablemente, si queremos aumentar nuestra autoestima, tendremos que aprender a ser felices por nuestros propios medios y sin depender de nuestro entorno.

Nuestro alrededor y el mundo que nos rodea, sólo nos proporcionará placeres temporales muy breves.

Si dependemos de esos placeres y queremos alargarlos por toda nuestra vida, no sólo fracasaremos, sino que además estaremos constantemente influenciados por nuestro propio entorno.

Todo lo que necesitas para ser feliz contigo mismo, se encuentra dentro de tí y además es gratis.

Sólo tienes que invertir en tí en tu autoconocimiento.



Aunque parezca egoísta, es algo necesario.

Convertir esa incomodidad que sientes cuando estás a sólas con tu propio yo, en amor, aprecio y felicidad.

La base para aumentar tu autoestima está en conectar con tu corazón y no con lo que te rodea.

Pero no te engañes a tí mismo. No creas que el amor hacia uno mismo es algo que se tiene de forma natural.



Es algo que hay que trabajarlo, esforzarse en mejorarlo, luchar, estudiarlo, comprenderlo.

¿Acaso puedes sacarte el título de médico sin haber estudiado antes?

Igualmente no conseguirás aumentar tu autoestima si no inviertes tiempo, esfuerzo y energías en mejorar esa relación contigo mismo.

Convertir esa incomodidad en placer.

Transformar ese placer en amor.

Conquístate a tí mismo y ámate como a nadie.

Porque cuando conectas con tu corazón, todo tu alrededor te recompensará por ello.

Antonio Barragán

Author & Editor

Cuando te das cuenta que la vida que tienes no es la que realmente te gustaría tener, descubres que has desaprovechado años y años de tu existencia en hacer lo que todos hacen y sin poder hacer lo que tú quieres. ¿Sabes que eso puede cambiar? ¿Sabes que puedes crear la vida que tú desees tener? ¿Sabes que la realidad que quieras vivir, puedes recrearla cuando lo desees?. Ayudarte a que comprendas todo esto, es mi misión en este blog.

6 Opiniones:

  1. Sigo todos sus escritos con mucho interés,me ayudan mucho muchas gracias. Antonia Rojas.

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    1. Me alegro que te sean de ayuda Antonia.

      Muchas gracias por tu apoyo y por comentar.

      Un abrazo.

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  2. Hola Antonio:
    Cuánto se equivoca uno en las decisiones que toma por no conocerse y por baja autoestima, perdiendo años en lamentarse y viviendo del pasado. Si tan sólo se tomara un poquito de tiempo en autoconocerse, tan sólo un poco cada día, sin juzgarse, sin tener miedo a lo que encontrará dentro de sí, entonces podría empezarse a ver con claridad la mente y el alma.
    Saludos
    Angélica Canales G.

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    1. Exacti Angélica. El autoconocimiento es algo poderosísimo en lo que todos deberíamos invertir. Más que nada porque nos hace ver las cosas que pasan con un ángulo distinto a como se suelen mostrar por parte de nuestro entorno.

      Pero el pasado no permite hacer eso con tanta facilidad y tiene mucho poder "de enganche" sobre demasiadas personas, que no pueden evitar limitarse a seguir la corriente y sobrevivir en vez de vivir.

      Un saludo y gracias por comentar.

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  3. Estimado Antonio,

    Acabo de descubrir tu blog y encontré un tesoro. Gracias.

    Mi reflexión sobre este post es que es difícil levantar la autoestima cuando vives en tierra hostil desde niño, pero esto se puede usar de acicate para quererse más y mejor. Lo que no te mata te hace más fuerte, puedo asegurarlo.

    Un saludo,

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    1. Hola:

      Tienes razón en lo de que es difícil levantar el autoestima cuando tu entorno es desfavorable, y es por eso que nunca, nunca, nunca se debe intentar sentirse mejor corrigiendo y mejorando el mundo en el que vivimos.

      Cuando aprendes a depender de tu interior y de tí mismo, independientemente de lo que pase a tu alrededor, todo cambia.

      Me alegro de que te haya gustado mi blog.

      Un abrazo y muchas gracias por tu comentario.

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