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6 de diciembre de 2016

Perdonar o no perdonar, esa es la cuestión

Antonio Barragán
Hay una pregunta que muchas veces suelen hacerme, y casi siempre empieza por: "¿Se debe perdonar.....?".

Por ejemplo: "¿Se debe perdonar una infidelidad?, ¿Y una mentira? ¿Y un insulto? ¿O que tal un menosprecio?".



¿Serias capaz de perdonar alguna de las cosas que te he mencionado?

Dime...¿por qué si o por qué no?.

Todo tiene una explicación, ¿no crees?.

Pero bueno, voy a darte yo antes mi versión sobre este tema, que para mí es muy claro y aunque pueda parecer insultante para los demás, sinceramente me da igual.


¿Qué es perdonar?


La gente tiene un concepto super equivocado de lo que significa el perdón.

Piensan que perdonar a otro es hacerle un favor, darle otra oportunidad o quizás hacer algo para volver todo a como estaba antes.

En definitiva se suele enfocar todo en la otra persona, es decir, en la que queremos perdonar, y lo basamos todo en ella.

Pero eso no es perdonar, eso puedes llamarlo como quieras pero no alberga el verdadero significado de perdonar.

Yo perdono a alguien porque si no lo hago tendré que llevar esa carga durante mucho tiempo.



Y creo que:

  • Es una carga inútil e innecesaria
  • Es algo que no me merezco (ni yo ni nadie)
  • No quiero volver a apreciar la realidad de esa persona bajo el prisma de una emoción negativa que viví con ella
  • No necesito ninguna emoción negativa que influya de forma excesiva sobre mi día a día ni sobre mi realidad

Si te has fijado bien, todo lo que para mí supone perdonar va enfocado en mí mismo.

Qué le voy a hacer, soy un egoísta.

Perdonar es liberarte de una carga, por tu propio bien, por tu propio beneficio, por tu propia comodidad y por tu propia tranquilidad.


Perdonar de verdad y perdonar de mentira


Hay quien perdona por la otra persona (casi la mayoría), y hay quien perdona por su propio bienestar (por ejemplo yo).

Unos perdonan de verdad y otros de mentira.

¿Te ha pasado alguna vez que has perdonado a alguien y sin embargo, a pesar de todo, la relación que mantienes con ella no es la misma?.

Eso se llama un perdón falso.

¿Por qué?

Porque no has conseguido limpiar tu mente de esa carga y todavía, casi sin que puedas evitarlo, influye en tu estado anímico.

¿Y qué significa eso?

Pues que no lo has hecho pensando en tí y lo más probable es que haya habido otras muchas circunstancias que te hayan hecho otorgar ese perdón a esa persona.

Le has dado el concepto de "perdón" a algo que no lo es realmente.



Recuerdo la semana pasada cuando un chico acudió a mí para que le ayudara a mejorar la relación que tenía con su pareja.

Ella lo había engañado una vez y le había sido infiel.

Tuvo que descubrirlo él y eso le dolió mucho.

Aún así, decidió perdonarla y darle otra oportunidad.

Sin embargo, la cosa ya no era como antes.

Según me comentaba, se había vuelto más frío, más distante, más serio y menos cariñoso y detallista.

No podía evitarlo, decía que era como si tuviera una especie de sistema de alarma que se activaba automáticamente cuando su pareja hacía algo que le hiciera recordar lo mal que lo pasó con su infidelidad.

¿Qué es lo que ha pasado realmente?

Pues que ese "perdón" es como los del montón. Una palabra más que se da como si fuera una especie de indulto, la mayoría de las veces por cumplir, por miedo o por otras circunstancias ajenas a su verdadero fundamento.

¿Este chico fue capaz de perdonar realmente a su pareja?

No. simplemente lo hizo por el motivo que fuera, pero lo que es seguro es que no perdonó pensando en sí mismo.

Como te he dicho antes, hemos ensuciado y corrompido lo que supone este maravilloso acto que siempre tiene que ir enfocado en nosotros mismos y no en la otra persona ni en las circunstancias que nos rodean.


Cuando aplicas correctamente el perdón, tu cuerpo y tu mente se liberan



Sufres una situación desagradable con otra persona y eso genera en tí una emoción negativa hacia ella.

Esa emoción hace que tus siguientes acciones con esa persona sean distintas y condicionadas por dicha negatividad.

Por tanto, si no controlas esa emoción negativa, siempre vivirás la misma realidad cuando te veas cara a cara con esa persona.

Tu mente recreará la misma sensación, y eso provocará en tí el mismo efecto que cuando sufriste esa situación desagradable la primera vez.

Y es aquí donde entra esta maravillosa herramienta que es el saber perdonar correctamente.

En vez de pensar en lo mala que ha sido esa persona o en lo desagradable de la situación que te ha provocado, es el momento de que empieces a pensar en ti.

¿Te gusta recrear una y otra vez ese momento tan desagradable como si fuera una pesadilla?

Me imagino que no, ¿verdad?.

¿Qué es lo que te provoca que se venga a tu mente ese malestar provocado por esa situación?

Los actos de la otra persona, que fue quien lo inició todo y la culpable de tu sufrimiento, ¿correcto?.

Pues te contaré un secreto.

De tu cuerpo para adentro, el único culpable de lo que sucede eres tú.

Por tanto, si algo ya ha sucedido, ¿qué necesidad tienes de que suceda de nuevo una y otra vez en tu mente?

Porque eres tú quien está permitiendo que ese pasado controle tu presente.

¿Y sabes lo que pasa con eso?

Que tienes muchas probabilidades de que tu presente sea un bucle infinito basado en ese pasado absurdo del que no te quieres desprender.

Tu presente no necesita ninguna carga adicional, y mucho menos esa tan pesada y negativa.

Y sin embargo ahí estás tú una y otra vez recreando en tu mente la misma situación y el mismo dolor cada vez que le ves la cara a esa persona.

Dime, ¿qué ganas con eso?

¿Acaso la persona va a cambiar por verte sufrir?

¿Acaso el mundo cambiará por ello?

Ah...ya lo se....es que llevando esa carga negativa seguro que eso te ayuda a tener un futuro mucho mejor, ¿a que sí?

Hay algunos "listillos" por ahí que siguen pensando que las malas experiencias ayudan a crecer y a mejorar.

Pero no se dan cuenta que los sucesos negativos y traumáticos y cualquier tipo de mala experiencia que hayas vivido, tan sólo crea miedo y condicionamiento.

Condicionamiento a que hagas las cosas sin tener antes puestas unas gafas con un filtro limpio y que no esté manchado por ese pasado.

Las experiencias negativas tergiversan la verdad y lo peor de todo es que influyen en que no puedas crear una realidad sin que esa negatividad esté presente.

Independientemente de que esa persona vuelva a hacerte daño o no, de que vuelva a engañarte o no, de que se arrepienta o no, de que se de cuenta de tu sufrimiento o no.

Independientemente de todo eso, el perdón debe ir enfocado en ti.

Lo que ha sucedido es parte de tu pasado, de tus errores o de los errores de los demás y eso ya no puede cambiarse en tu presente.


Tu presente es una prolongación de dicho pasado, por lo que si no abandonas aquello que te hizo sufrir y te liberas de ello, tendrás un presente con un sufrimiento idéntico.

Si siempre piensas en lo mismo, tu vida será siempre la misma.

¿El tiempo lo cura todo?

Depende si tú quieres que así sea o no.

El tiempo por sí sólo no hace nada. Eres tú el que poco a poco va olvidando lo sucedido y llenando tu mente con otras cosas más importantes.

¿Por qué no hacer eso desde el primer momento, desde el primer minuto?

Porque nuestro orgullo suele anteponerse a nuestros verdaderos propósitos.

¿Acaso piensas que voy a dejar que mi vida se arruine porque mi mujer me haya engañado con otro?

Es ella la que tiene el problema por haber hecho algo incorrecto y no yo.

¿Acaso voy a entrar en un bucle de sufrimiento diario porque mi mejor amigo me haya mentido y me haya traicionado?

Te lo vuelvo a repetir, son los demás los que han hecho algo malo que te ha hecho daño.

Ese daño ya se ha hecho una vez y no es necesario recrearlo más.

Es estúpido comernos la cabeza por algo que no podemos cambiar ya.

Mucha gente sigue todavía pensando que no perdonan a los que le  hicieron daño para que así aprendan y se den cuenta del mal que han hecho.

Y dicen que no pueden perdonar. ¿El qué?....el "no puedo" no existe aquí, sino más bien el "no quiero".

¿Y qué ganas tú con eso?

¿Sigues creyendo que tu sufrimiento puede importar tanto como para cambiar a la gente?

¿Y aunque así fuera, no te das cuenta de que estás mirando por los demás y no por ti mismo?

¿No quieres ver que es una estupidez sufrir para que los demás descubran la realidad?

No merece la pena.

El perdón es algo personal. Algo que se hace pensando en el beneficio propio, en liberar nuestra mente de cargas innecesarias.

Perdonar a alguien es algo que se hace por amor a uno mismo y es síntoma de fortaleza emocional.

Quien perdona de forma correcta, se está demostrando a sí mismo que es amo y señor de su cuerpo y su mente y la realidad que está viviendo está totalmente controlada por él.

No te estoy pidiendo que aprendas todo esto que te estoy diciendo de la noche a la mañana, puesto que es difícil dominar ciertas emociones y entender el funcionamiento de nuestra mente a la perfección.

Pero, ¿por qué no lo intentas?

¿Tienes cargas con alguien de las que te gustaría desprenderte?

¿Quieres experimentar lo que supone el verdadero acto de perdonar?

¿Quieres sentir la ligereza en tu cuerpo, en tu mente y en tu día a día cuando te liberas de ese tormento y negatividad?

¿Quieres ser capaz de mirar a los ojos a alguien que te engañó o causó algún daño y tener la tranquilidad que no habrá ninguna emoción negativa ni recuerdo dañino que pueda hacerte sentir mal?




Aprende a perdonar de forma correcta y hazlo por tí y no por los demás. 

Tú te mereces lo mejor.

2 de diciembre de 2016

Pasos para eliminar la tristeza. Inteligencia Emocional básica.

Antonio Barragán
La grandísima cantidad de personas que se declaran estar tristes y quieren eliminar esa tristeza de sus vidas, es a día de hoy un hecho incuestionable.

Parece que todo el mundo quiere ser feliz y claro...para ser feliz hay que eliminar antes aquellas emociones negativas que te impiden serlo.



Y la tristeza como tal, es una barrera que si no sabes tratarla bien, puede mandarte delante de las puertas de la depresión.


¿Qué es la tristeza?


Ante ciertas acciones en tu vida, se pueden generar emociones negativas. Y la tristeza es una de ellas.

Haces algo y eso crea una emoción que te hace sentir de una forma determinada.

La tristeza es una de esas emociones que puede hacerte entrar en su estado anímico correspondiente si no sabes controlarla correctamente.

Como tal, es una emoción que puede controlarse y hacer que no influya en nosotros ni controle nuestro día a día.


¿Cómo la controlo?


Antes de nada tienes que saber el funcionamiento básico sobre cómo se generan las emociones y cómo actúan en nosotros.

A modo resumen te lo explicaré a continuación, aunque te recomiendo que te descargues mi eBook "Cómo controlar cualquier emoción paso a paso", donde verás todos los pasos de forma detallada."


  • Toda acción genera una emoción correspondiente. Llamamos "acción" a todo lo que ocurre, ya sea acto físico o pensamiento.
  • Esa emoción provoca una alteración en tu cuerpo, es decir, una forma de sentirte distinta a como te sentías antes de recibirla.
  • Ese nuevo estado y nueva forma de sentirte, hace que ya no seas el mismo, con lo que tus acciones y pensamientos tampoco son los mismos.
  • Eso hace que actúes de otra forma (aunque te parezcan diferencias imperceptibles). Y esa forma de actuar nueva, a su vez genera nuevas emociones.
  • Esas nuevas emociones estarán basadas en la emoción principal, es decir, si fue la tristeza la emoción base, las sucesivas emociones que se generarán serán de la misma rama y con la misma negatividad.

En un ejemplo, para que lo entiendas mejor.

Fallece un ser querido.

Eso te hace sentir mal porque has perdido a una persona querida y que siempre tenías a tu lado. 

Esa acción genera pensamientos en tu mente como los de que ya no volverás a verlo, remordimientos por no haber estado más tiempo a su lado, etc...

Eso genera una emoción de tristeza que actúa en todo tu cuerpo y te hace sentir "triste".

Ese efecto que provoca en tu cuerpo pueden ser el llorar, el decaimiento, la falta de ganas de hacer cosas, el no querer levantarte de la cama, el no querer hablar, etc...

Ese "nuevo ser" afectado por la tristeza, sin que te des cuenta está haciendo cosas que antes no solías hacer.

Todas esas "nuevas acciones" influidas por la tristeza generan a su vez emociones secundarias como pueden ser falta de ganas de ir a trabajar, visión negativa de tu futuro, semblante triste y decaído, no sonreír, no hablar, etc...

Y si te das cuenta todas esas emociones secundarias están basadas en la emoción base, en este caso la tristeza.

Esto te hace entrar en un círculo vicioso del que suele costar más o menos trabajo salir de él, dependiendo de tu inteligencia emocional y de la fuerza de la emoción en sí.

Una vez visto esto, vamos a ver los pasos que tienes que dar para controlar esa emoción tan negativa.


1º- IDENTIFICA LO QUE TE HACE SENTIR TRISTE


Tienes que saber qué es exactamente lo que te hace sentir triste y ponerle nombre.

Te sorprendería saber la cantidad de personas que se sienten de una forma determinada y no saben porqué.

Eso no es bueno.

Hay que saber en todo momento qué es lo que nos está afectando y cómo lo está haciendo, ya sean acciones físicas o mentales.

Pero para ello tienes que conocer tu mente, dedicarte tiempo a tí mismo, escucharte y no ir por la vida en piloto automático.

Te puedo asegurar que más del 60% de las personas no hacen muchas cosas porque ni tan siquiera tienen tiempo para ellas mismas.

Y claro, luego suceden ciertas situaciones que te hacen quedar como un completo ignorante ante tí mismo.

Te miras al espejo y ni tan siquiera conoces tu cuerpo, tu mente ni tus capacidades.

Pero bueno, no vamos a hablar ahora de la esclavitud en la que casi todo el mundo se encuentra, ese es otro tema.

Lo que sí que es importante es que localices la acción específica que te hace estar triste.

Y sobre todo que le pongas nombre.

Parece una tontería pero te garantizo que no lo es.

Coge papel y lápiz y apunta qué es lo que te hace sentir tan mal.

No lo describas, simplemente resúmelo en una sola frase concentrando en ella todo su poder negativo.


2º- IDENTIFICA LO QUE SIENTES


Una vez localizado el problema, es necesario que identifiques cómo te hace sentir.

¿Qué sientes cuando piensas en ese problema en concreto?

Anota cada uno de los estados anímicos que te provoca.

No te cortes ni tengas reparo en expresarte libremente y con tus propias palabras.

Nadie te va a juzgar por ello, no estás delante de nadie salvo de tí mismo.

No vas a obtener juicio, ni reproche, ni castigo, ni nada por el estilo.

¿No crees que te mereces ser lo más sincero posible contigo mismo?

Por muy duro que te parezca, necesitas expresar la dureza de esa emoción y la mejor forma de hacerlo es poniéndola sobre la mesa.

¿Te hace llorar?

No importa, tú limítate a escribirlo en un papel, aunque llenes este con tus lágrimas mientras escribes.


3º- IDENTIFICA EL ESTADO MENTAL QUE TE PROVOCA ESA EMOCION


Parecido a lo anterior.

Una vez que sabes cómo te sientes exactamente bajo el efecto de esa emoción y cuando piensas en esa acción en concreto, es hora de que te definas cómo eres el resto del día.

Tienes que identificar cómo te sientes durante todo el día.

Porque no siempre estás pensando en lo mismo ¿verdad?

Sin embargo, sientes que debido a ese problema principal que te hizo estar triste, ya no eres el mismo.

¿Por qué?

Porque cuando una emoción negativa actúa en tí, genera emociones secundarias que te hacen cambiar tu forma de ser y de sentirte.

Si te das cuenta, las emociones en sí están conectadas y forman una especie de cadena que cuando eliminas la primera, todas las demás se van eliminando solas.

En el ejemplo anterior, ante el fallecimiento de un ser querido, puedes estar triste, pero esa tristeza hace que entres en un estado de distracción, autocompasión, inseguro, distante, susceptible, etc...

Son estados anímicos secundarios provocados por la emoción principal, la tristeza.

Es necesario que también anotes cual es tu estado actual al igual que hiciste en el paso anterior.

Tan sólo piensa cómo te comportas durante todo el día y qué es lo que ha cambiado de tu "yo" del pasado.


4º-ADMITE LO QUE QUIERES OCULTAR


Parece como si tuviéramos un instinto natural de ocultar aquello que en realidad es bueno sacar a la luz.

La gente no quiere mostrar sus debilidades ante los demás y eso puede llegar a ser un problema.

Necesitas admitir que estás triste y estás bajo el efecto y la influencia de una emoción negativa que te está haciendo sentir como no quieres.

Ten en cuenta varios aspectos que te ayudaran en este paso:

  • Nadie te va a castigar
  • Nadie te va a juzgar
  • Nadie te va a querer menos
  • Nadie te va a culpar
  • Nadie te va a prohibir nada
  • Nadie te va a condenar

Todavía hay mucha gente que está bajo el paradigma de que si haces algo mal, recibirás el castigo correspondiente, y eso es todo un inconveniente, porque no te permite corregir tus errores de forma clara y limpia, sino influenciado por el miedo.

Imagina que quieres ser feliz, y te lo propones como objetivo diario para superar tu tristeza.

Sin embargo, en el fondo de tu corazón todavía sigues lamentándote, quejándote, culpando, juzgando por ese problema que tuviste y que te hizo sentir triste.

¿Te das cuenta de que así nunca podrás ser feliz?

¿Por qué?

Porque sigues sintiéndote como una víctima.

Y bajo la etiqueta de víctima es difícil ser feliz.




En este paso, admites que el estado en el que te encuentras, lo aceptas y te propones pasar página.

Es una acción simple que te permite ponerte nuevos objetivos sin tener el lastre del pasado.

Nunca podrás avanzar si no admites y aceptas lo malo que ha sucedido en tu vida.


Tal y como te he dicho antes, aceptarlo y admitirlo sin juicio, sin reproches, sin nada que te haga volver a mirar hacia atrás y sentir algo negativo por ello.

Cuando admites cómo estás, estás dando un gran paso, porque estás aceptando lo que te ha ocurrido y afrontas que ya no puedes hacer nada para cambiarlo.

Ni tampoco vas a invertir tiempo, energía y neuronas en lamentarte más por ello ni buscar culpables ni soluciones.

Coge nuevamente un papel y anota tu promesa.

"Admito que estoy triste por el fallecimiento de un ser querido. Eso me hace sentirme mal, triste, sin ganas de nada y acepto que ese acto ha cambiado mi vida".


5º- LIBERA TU CARGA


Llegados a este paso, es necesario que liberes tus cargas.

Cargas que si has dado los pasos anteriores correctamente, te habrás dado cuenta de que son innecesarias.

Llevar algo a cuesta todo el día sabiendo que no podrás hacer nada por cambiarlo, es inútil.


Es imprescindible que entres en un estado de aceptación y liberación.

Piensa que por mucho que te esfuerces y por muchas energías que inviertas, probablemente no podrás hacer nada para solucionar ese problema que te ha provocado la tristeza en la que te encuentres.

¿Lamentarte sirve de algo? No.

¿Cambiar tu estado de ánimo te va a ayudar? No.

Si el problema tiene solución, ¿de qué te preocupas?. Si el problema no tiene solución, ¿de qué te preocupas?.

Dejarte llevar por las emociones negativas y dejar que éstas hagan de tí una nueva persona mucho peor de lo que eras antes, no te ayudará para nada.

No hay nada mejor que liberar tus cargas.

Aceptar y admitir que ya el tiempo pondrá soluciones en su debido momento, pero por ahora, no vas a permitir que esas cargas ralenticen tu vida.

Es en vano cargar con cosas que no nos sirven ni nos ayudan.

Cuando estás sumido en una emoción negativa y bajo su efecto, nunca vas a encontrar la solución a nada de lo que te preocupa ni te hace sentir triste.

¿Por qué?

Porque tu mente y tu cuerpo están bajo el efecto de esa emoción y las limitaciones con las que te encontrarás bajo ese efecto son brutales y restarán eficacia a cada movimiento y a cada pensamiento que emitas.

Cuando pasas a tener una mente objetiva que acepta lo que ha pasado y acepta también que es innecesario buscar soluciones o preocuparse por algo que no merece la pena, es cuando realmente tu estado de ánimo cambia a mejor.

¿Por qué?

Porque empiezas a pensar con libertad, sin cargas pesadas que actúen sobre tí.

Eso es muy importante y determina que puedas salir de ese estado de tristeza o no.

Cuando dejas de ser tú, puedes ser alguien mejor.




Pero claro, antes tienes que ver todo lo que te sucede desde el prisma de la objetividad.

Y para eso tienes que libertarte (aunque sólo sea por un momento) y afrontar lo que te está pasando con otro enfoque mucho menos pesado.

Cuando te liberas de cargas y entregas al universo exterior los problemas que te hacen estar triste, aparecen en tu vida conceptos como:

  • Amor
  • Inspiración
  • Vitalidad
  • Alegría
  • Felicidad

Y todo esto aparece de forma casi instantánea en el momento en el que tu mente se libera de las cargas que la encadenan.


Como ves, dejar de estar triste y superar ese estado de ánimo, requiere sus pasos y su técnica.

Pasos que si decides probar, pueden mejorar tu calidad de vida y hacerte cambiar en muchos aspectos de ella.

Desarrollar nuestra inteligencia emocional e invertir en nuestro autoconocimiento, es algo que siempre tiene sus frutos y recompensas.

¿No crees que merece la pena?


28 de noviembre de 2016

Los 3 pilares que controlan nuestra felicidad

Antonio Barragán
Ahhh,,,¿que creías que eras una persona libre? ¡¡Qué va!!, aquí en este mundo hay más marionetas que en una actuación, y la mayoría de ellas ni saben que lo son.

Nuestra felicidad está controlada.

En algunas ocasiones parcialmente controlada y en otras por completo.


Y no nos percatamos de ello.

Lo que hace que sigamos esforzándonos en buscar el método sobre cómo ser más feliz, dejando que nos sigan controlando.

Pero, ¿quien controla nuestra felicidad y porqué lo permitimos?

Vamos al grano.


Los 3 pilares


Todas las personas tienen en sus vidas 3 pilares que la definen y la controlan.

Pilares que se fueron formando desde pequeños debido al programa mental que nos insertaron en nuestra mente por la vida que nos han vendido desde que nacimos.

Esos pilares sostienen quien eres, la vida que tienes y la dificultad que tendrás en el caso de que quieras cambiarla.

Porque para cambiar, es absolutamente necesario superar e ir más allá de estas 3 sólidas bases que definen nuestro "yo" y todo lo que engloba nuestro día a día.


1-PILAR: "Lo que te rodea y todo tu entorno"



Todavía la gente cree que cambiando su entorno, cambiará su vida.

No llegan a comprender que es precisamente al contrario y que están luchando contra el enemigo equivocado.

Cambiar tu entorno y mejorarlo, no cambiará nada. Y si lo hace será por un breve periodo, que a la larga no sirve de nada.

Aumentar tu riqueza material y mejorar todo lo que te rodea, no te aportará más felicidad.

Tan sólo allanará un poco el camino, por un tiempo limitado.

¿Por qué hay gente millonaria, de éxito, personajes famosos que se suicidan y declaran no ser felices con sus vidas?

Porque siguen empeñados en crear esa felicidad donde no existe.

Podrás tener todos los millones que quieras, bienes infinitos y una riqueza material incalculable, pero como tu interior te siga haciendo sentir un desdichado, seguirás teniendo una vida miserable.

Nuestro entorno nos controla, nos dirige y hace lo que quiere con nosotros, sin que le pongamos freno ni seamos capaces de pararlo.

Es penoso ver personas agobiadas, estresadas, deprimidas por circunstancias de su propio entorno.

Y declaran no poder hacer nada para remediarlo.

¿Por qué?

Porque siguen con la cabezonería de que cuando tienen un problema con su día a día, tienen que solucionarlo en ese mismo campo de batalla.

En el momento en el que entras al juego que te pone el mundo que te rodea, estás empezando a labrar tu fracaso.

Porque tarde o temprano perderás.


  • Tu entorno te hace vivir circunstancias.
  • Esas circunstancias generan sus correspondientes emociones, que te hacen sentir de una forma en particular.
  • Dependiendo de esa forma en la que te sientes, empezarás a pensar. Todo en función de tu estado de ánimo.
  • Ese estado de ánimo, te hará hacer acciones todas ellas basadas en cómo te sientes.
  • Y así hasta el infinito y más allá.

Te viene la letra de la hipoteca de la casa en la que el banco te dice que si no la pagas a final de mes te la embargarán.

Eso te hace sentir mal, genera estrés y emociones de supervivencia. Te pones nervioso, alterado y dejas de estar en equilibrio contigo mismo.

Ese estado de ánimo te hace "una persona distinta influenciada por lo que ha sucedido" y hace que generes pensamientos de supervivencia enfocados en no sentirte de esa forma.

Y la única forma de no sentirte así es buscando una solución para pagar esa letra de la hipoteca.

Por tanto, te encierras en tu casa y empiezas a buscar posibles soluciones, hasta que no te queda otra que pedirle dinero prestado a un familiar.

En el momento en que lo haces, te sientes avergonzado y humillado por tener que contarle a otros tus problemas y mostrarle una perspectiva tuya débil y dependiente.

Eso hace que te sientas de una forma distinta. 

Ahora, aunque ya tienes el dinero en tu bolsillo y te diriges al banco a pagarlo, te sientes triste y mal contigo mismo.

A su vez tienes la presión encima tuya de que tendrás que devolverle ese dinero a tu familiar y a su vez hacer algo para que no venga devuelto la letra del mes que viene nuevamente.

Con lo que ahora, debido a esos pensamientos, no sólo te sientes triste y mal contigo mismo, sino a su vez estresado y agobiado.

Llegas a tu casa nuevamente y no tienes ganas de hablar con tu mujer, ni jugar con tus hijos.

¿Y todo por qué?

Por dejarte influenciar por tu entorno.

¿Y qué hago, si no tengo más remedio?

La pregunta del millón y el método número uno para autoengañarnos.

El verdadero problema no es aquello que te pasa, sino cómo lo aceptas y te lo tomas.



En contra de lo que puedas pensar, una acción negativa provocará una emoción negativa, pero ésta no tiene porqué controlarte ni manejar tu vida.

¿Cómo busca la felicidad esta persona de la que hemos hablado antes?

Pues con dinero para quitarse su deuda.

¿Y eso le hace verdaderamente más feliz?

No, eso le hará libre de cargas y con menor probabilidad de ser influenciado, pero no más feliz.


Perfectamente.

Tan sólo tienes que saber cómo hacerlo y sobre todo, ir más allá de tu entorno.

Ese entorno que te gobierna, te controla y dirige tu vida hacia donde a él le apetece.


2-PILAR: "Tu cuerpo y tu estado físico"


Hemos visto cómo nuestro entorno influye en nosotros de una forma tan bestial, pero...¿te has dado cuenta a través de dónde lo hace?

Exacto, de nuestro cuerpo.

¿Por qué?

Porque aunque pensemos lo contrario, apenas podemos controlar nuestro propio cuerpo.

Si te paras un momento a analizar, más del 60% de los actos físicos que realizas durante el día, pasan desapercibidos ante tu conciencia.

Es decir, apenas tienes control de lo que haces.

La mayoría de las personas se ven a sí mismas como "alguien" en el mundo en el que viven.

Ese "alguien" es un cuerpo físico en un mundo físico influenciado por cosas físicas.

Eso te hace tener una perspectiva equivocada de tí y de qué cosas deberían influir en tí realmente.

Que te veas a tí mismo como un cuerpo físico, no quiere decir que lo seas en verdad.

¿Y cual es el problema de verte así?

Que te vuelves un ser materialista que depende de su entorno y de todo lo material y que sólo es capaz de apreciar las cosas a través de su cuerpo y de los sentidos que éste le aporta.

Por tanto, sólo podrás percibir la felicidad material.

Y esa felicidad te acabo de decir que es ficticia.



Nunca podrás sentir una felicidad infinita, distinta y grandiosa, si no vas más allá de tu propio cuerpo.

Tu cuerpo vive en tu entorno, por lo que se ciñe a lo que éste le aporta para ser feliz.

Y le transmite eso a tu mente, que no tiene más remedio que conformarse y adaptarse a las circunstancias.

¿Por qué?

Porque eres incapaz de ir más allá de tu cuerpo físico.

¿Y sabes lo único que le preocupa a tu cuerpo físico?

Sobrevivir.

Es entonces cuando te das cuenta que no estás viviendo una vida, sino sobreviviendo en ella, que es muy distinto.

Y cuando tratas de sobrevivir, no tienes tiempo de nada más.

¿Pretendes ser más feliz siguiendo en ese estado?

Tu cuerpo limita y controla la percepción de la felicidad que eres capaz de alcanzar.

Porque se supone que tu cuerpo tiene límites, y esos límites están establecidos por tus sentidos y por tu entorno.

Por lo que si te limitas a eso, no podrás ir más allá y ser más feliz.

Sólo lo conseguirás si eres capaz de sentir por encima de este pilar y dejarlo atrás.

Dejar atrás el límite que te marca y ponerte un objetivo que tus sentidos no son capaces de percibir...."todavía".


3º-PILAR: "El tiempo en el que vives"


Todo parece ir contra reloj.

Nos pasamos la vida corriendo, de un sitio para otro.

Sin saber realmente lo que hacemos, pero no paramos de correr.

Todo hay que hacerlo rápido. Prima la urgencia.

"Cómo ser más productivo en 30 días, y si puede ser en 15 mejor que mejor."

Y si puedo encontrar la solución a algo de la noche a la mañana, fenomenal, menos tiempo que pierdo.

Y no nos damos cuenta de que realmente somos los seres que más tiempo desaprovechamos de todo el planeta.

¿Te has preguntado alguna vez porqué se te pasan tan rápido los fines de semana y se te hacen tan largos los días laborales?

Porque en los fines de semana eres libre y en los días laborales eres un esclavo.

Cuando puedes hacer lo que realmente quieres sin limitaciones, el tiempo vuela.


Cuando eres controlado por tu entorno y por tu cuerpo, el tiempo parece ralentizarse y hacer que percibas cada segundo de dolor que sufres.


El tiempo en sí es algo que inventó el ser humano para poder explicar todo lo que sucedía en su entorno y situarlo en un momento determinado de la historia.

El tiempo es algo que se siente, que notas cómo pasa, cómo van pasando los segundos, los minutos y las horas.

Mientras mejor esté tu cuerpo y tu mente, más probabilidades habrá de que el tiempo pase desapercibido.

Mientras peor te encuentres física y mentalmente, más sentirás el paso del tiempo por tu cuerpo.

Si te das cuenta, el hombre de hoy sigue obsesionado en saber dónde está y qué le pasará después, es decir, en su futuro.

De hecho, una gran parte de nuestras vidas se enfoca en mejorar ese futuro para que cuando llegue el momento, estemos lo mejor posible en él.

Nos obsesiona controlar algo que no sabemos controlar.





Y eso influye en nosotros y nos manipula.

Y ahora te voy a contar un secreto.

El ser humano tiene la capacidad innata de ir más allá del tiempo, de dejarlo atrás y de apreciar cada momento de su vida como si no hubiera un mañana.

¿Y sabes qué proporciona eso?

Una felicidad elevada a la máxima potencia.

No una felicidad con un tiempo de inicio y otro de final, sino algo que estará con nosotros desde que nos levantamos hasta que nos acostemos.

Pero para encontrar esa felicidad, hay que superar esa barrera del tiempo e ir más allá de ella.

No podemos pretender ser más felices en una vida llena de carreras, de velocidad y de situaciones en las que apenas podemos analizar lo que nos sucede.

¿Te has parado alguna vez cuando vas de camino hacia tu trabajo?

Seguro que no.

¿Por qué?

Porque no tienes tiempo.

¿Y qué se consigue con eso?

Que des por obvio circunstancias que puedes tener a tu alrededor en ese momento.

¿Y qué hay de malo en eso?

Que no aprovechas al 100% cada segundo que vives.

Te limitas a buscar la felicidad con el tiempo que te queda después de que tu amo suelta el látigo y te deja algunas horas de libertad.

Horas en las que tu cuerpo (del que todavía no eres capaz de desprenderte) se siente tan cansado que apenas tiene ganas de buscar nada.

Sólo quiere descansar.

¿Pretendes encontrar algo con ese estilo de vida?

¿Llevando una vida limitada y pretendiendo alcanzar algo tan ilimitado como es la felicidad?

Hay cosas incompatibles en esta vida y por suerte o por desgracia tenemos que dejar atrás ciertas cosas e ir más allá de ellas si queremos ser verdaderamente felices.

Y aquí tienes los 3 pilares principales que casi nadie es capaz de superar para ser un poco más feliz.

21 de noviembre de 2016

Si siempre piensas lo mismo, tu vida será la misma

Antonio Barragán
Hay algo que ya deberías tener muy claro si lees con asiduidad mi blog.

Y es que cuando cambias tu mente, cambias también tu realidad.



Por tanto, tienes que aceptar que si quieres cambiar el entorno que te rodea y tu día a día, tendrás que dejar de pensar como lo estás haciendo ahora y dejar de ser tú mismo, para convertirte en alguien mejor.

Hasta aquí todo muy teórico, pero...¿cómo lo pongo en práctica?



Preocúpate por el "qué" y no por el "cómo"



El "qué" se refiere a que visualices de una vez qué es lo que quieres conseguir.

Mucha gente llama a eso "tener objetivos y metas", pero ese concepto es insuficiente.

Te sorprendería saber que más del 80% de las personas no saben qué quieren en sus vidas.


Lo único que saben hacer es quejarse de ella.

Y pedir milagros para que cambie hacia un destino que no saben cuál es.

Saber qué quieres conseguir o en qué quieres transformar tu vida es super hiper mega importantísimo.

Me entiendes, ¿verdad?.

Por tanto, hay que centrarse en buscar nuestro "qué" y dejar de perder el tiempo con el "¿cómo lo vamos a conseguir?".


¿Qué pasa cuando pienso igual que ayer?



Pues que crearás las mismas situaciones que creaste ayer.

¿Por qué?

Porque precisamente los pensamientos que tuviste ayer son los que hicieron que vivieses la realidad de ese día.

Por tanto, ¿qué pasará si vuelves a tener los mismos pensamientos?

Que con toda seguridad vivirás la misma experiencia y sentirás las mismas emociones que sentiste ese día.

Si estás todo el día pensando en lo mal que estás debido a tu pésima situación económica y a las deudas que te están agobiando cada vez más, lo único que estás haciendo es incrementar las dificultades en ese problema.

Ten en cuenta siempre que cuando te limitas a pensar en función de tus circunstancias y de tu día a día, lo único que harás es consolidar esa realidad.

Sencillo, ¿verdad?.


Los tres grandes pilares en los que todo el mundo se centra



Hay tres cosas en las que casi todo el mundo suele centrarse: el entorno que te rodea, quien eres físicamente y qué momento estás ocupando en el tiempo.

Casi todos los problemas que te llegan a tu vida vienen de alguno de esos tres pilares.

Cualquier cosa que suceda puede derivarse a tu entorno, a tu cuerpo o a tu tiempo.

Y eso limita nuestros pensamientos.

¿Por qué?

Porque estos tres grandes pilares han sido creados por el programa mental que tenemos insertado en nuestra mente desde pequeños.

Esa vida que nos vendieron en su momento, nos ha hecho tener el entorno que tenemos, el cuerpo en el que estamos viviendo y que ocupemos el espacio en el tiempo que nos corresponde.

Por tanto, para cambiar tu forma de pensar, tienes que saltarte estos tres pilares e ir más allá de ellos.


¿Y cómo cambio mis pensamientos?


PASO 1: Tener en la mente nuestro propio "yo" en versión perfecta.


Es decir, tenemos que visualizar en nuestro cerebro cómo queremos ser.

Esa imagen perfecta que nos gustaría ser en algún momento de nuestras vidas.

No hay que centrarse en conceptos abstractos de los tres pilares que nos rodean, sino saltárnoslo a la torera e ir más allá, desafiando esos conceptos y creando un "yo perfecto".

¿Te gustaría ser modelo, estrella de cine, futbolista? No importa la magnitud de tus pensamientos.

Nadie te va a juzgar, ni a criticar ni a mirar de mala manera.

El dueño de tu mente eres tú y nadie se adentrará en ella para hacerte sentir mal por tus propios pensamientos, así que no te preocupes de lo realistas o increíbles que puedan llegar a ser esos pensamientos.

Tú sólo limítate a pensar.


PASO 2: Siente ese "yo perfecto" como si te hubieras convertido en él.


No sólo nos debemos basar en pensar y visualizar, sino también en sentir ese pensamiento.

Experimentar cómo te sentirías si fueras esa persona en la que te gustaría convertirte.

¿Quieres ser millonario? Experimenta la sensación que tienes si fueras uno de ellos, si tuvieras todo el dinero que quisieras, aunque sólo sea en tu mente, tienes que sentirlo.

¿Quieres ser atractivo? Pues lo mismo. Siente esa sensación que te aumenta tu autoestima, tu seguridad, tu físico, etc... y analiza cada sensación que llega a tu cuerpo sobre esa emoción.

Igual con todo.

Es necesario que sientas cada pensamiento que tienes.


PASO 3: Revívelo en tu entorno.


Cuando todo tu proceso mental termine, vuelve al mundo real con la satisfacción de sentirte tal y como has representado en tu mente.

No vuelvas a tomar el día a día como siempre, pensando que lo que acabas de hacer ha sido sólo un sueño, un vago pensamiento que no sirve para nada.

Cree y ten fe de que en algún momento de tu vida, ese pensamiento, ese "yo ideal y perfecto" acabarás siendo tú.

No quiero que despiertes de tus sueños y que los dejes aparcados como si nada.

Quiero que unas tus pensamientos con tu realidad, y que tengas la certeza de que ese pensamiento, esa visualización de lo que sería tu vida perfecta, quedará plasmada y te la encontrarás en algún momento.

De nada sirve que pienses en algo y lo sientas, si no tienes fe de que podrá hacerse realidad.

¿Sabes porqué cuesta tanto dejar de fumar? Porque no eres capaz de verte, sentirte y tener fe de que puedes ser un "no fumador" en algún momento de tu vida.

¿Sabes porqué cuesta tanto superar la depresión o las crisis personales? Porque la persona no logra sentir esa felicidad y bienestar ni en su propia mente, por tanto ¿cómo se la va a creer y cómo se va a reproducir en la realidad si ni él se lo cree?.

¿Sabes porqué cuesta tanto tener dinero? Porque la gente sigue viéndose como pobres y nunca en sus vidas se han llegado a ver ni a sentirse como un millonario, ni tan siquiera en sus pensamientos, por lo que nunca pensarán como millonarios y como resultado, nunca lo serán.

¿Sabes porqué cuesta tanto.....? Así con todo. Absolutamente todo lo que te ocurre en tu vida parte de lo mismo, de tus pensamientos.


Como ves, puede que te resulte difícil de creer esto de que tus pensamientos influyen tanto en tu realidad, pero aunque no lo creas, así es.

Es por este motivo por lo que la mayoría de las personas no consiguen cambiar nada incluso cuando se lo proponen realmente.

Se equivocan de enemigo, luchan contra quien no es y centran sus fuerzas y sus energías en solucionar cosas que no les corresponde a ellas.

Por el contrario, tu mente sí que te corresponde a tí controlarla, porque de ella saldrá tu futuro.

Y para cambiar de pensamientos, es necesario mentalizarse de ello y sobre todo algo que a la mayoría no les suele gustar demasiado......¡¡ romper con tu "yo actual" !!.

¡¡ TIENES QUE DEJAR DE SER TU MISMO !!

No puedes cambiar si sigues siendo el mismo de siempre.

Y para dejar de ser el de siempre, no tienes que cambiar tu entorno, ni tu cuerpo, ni tu tiempo.

Tendrás que cambiar tus pensamientos, porque estos pensamientos harán que llegue el momento en el que puedas crear la realidad que tú desees en tu vida.

Como lo oyes....podrás crear y diseñar tu futuro y la vida que realmente quieres vivir.

Tan sólo tienes que entender cómo funciona nuestra mente y porqué es tan importante.

Hay técnicas de meditación para alcanzar este objetivo y hacer que tu vida cambie en la dirección que tú desees.

A mí me cambiaron literalmente la vida, ¿por qué no sucederá lo mismo contigo?.

¿Qué te parece?

¿Qué opinas de la importancia de dejar de ser el mismo de siempre para ser alguien mejor? ¿Crees que tus pensamientos son en realidad tan importantes en tu vida?

¿Te gustaría que te enseñara cómo crear tu propia realidad? ¿Quieres pruebas?


18 de noviembre de 2016

El pesimismo es una adicción. ¿Cómo lo supero?

Antonio Barragán
Hoy te quiero hablar de una nueva adicción, que aunque no te lo parezca, es de la más populares, importantes y extendidas por el mundo.

Hablamos del pesimismo, la adicción silenciosa.



¿Silenciosa? Pues sí, porque hace mella en tí sin que apenas te des cuenta haciéndote creer cosas que no son y echándole la culpa a todos, menos a quien de verdad la tiene.


Yo era un pesimista



Así es.

¿Recuerdas el típico ejemplo en el que te ponen un vaso con agua y te preguntaban que cómo lo veías, si medio lleno o medio vacío?

Yo no sólo lo veía vacío, sino casi a punto de vaciarse por completo.

Me decía a mí mismo que era una persona realista, pues el realismo y el pesimismo, normalmente son conceptos que van de la mano.

¿Que van de la mano?

Pues sí, porque cuando el mundo real va mal (cada vez peor), mi supuesto realismo me decía que no se podía hacer otra cosa para que ese mal mejorara.

Porque claro, lo real es lo real, y eso nadie lo puede cambiar, ¿verdad?.

Y si mi entorno real es una mierda, pues por mucho que me esfuerce, lo tendré todo en mi contra para mejorar.

Y sin darme cuenta, hablaba y pensaba como un pesimista.

Intentaba hablarme a mí mismo de que podría mejorar y cambiar mi vida, pero apenas podía llegar a escuchar ni mis propias palabras.

Ese pesimismo y esa naturaleza por nadar siempre con la corriente a mi favor, me hizo tener que aguantarme cuando las cosas iban mal.

Es entonces cuando descubrí que mi vida no era controlada por mí, sino por mis circunstancias.



Y cuando esas circunstancias eran mala, mi vida era mala.

Y cuando quería cambiar esa realidad, no podía hacerlo porque mis creencias me lo impedían y como un fiel robot, seguía paso a paso el programa mental que todos tenemos en nuestra mente.

Pero en realidad, tenía cierta parte de mí que me hacía sentir bien siendo pesimista.

¿Por qué?

Porque me hacía estar tranquilo ante ciertas dudas que salían en mi mente.

¿Para qué iba a intentar algo, si saldría mal?

Eso me hacía que ni tan siquiera moviera un dedo para hacer nada, y eso me gustaba, porque me mantenía en mi zona de confort.

Salir de esa "zona", supondría desafiar ese pesimismo y esforzarme en algo, cosa que no estaba seguro de si realmente sería capaz de hacer.

Me dí cuenta de que no sólo estaba ya pensando como un pesimista, sino que también estaba siendo como tal. Y ese pesimismo se estaba apropiando de todo mi ser convirtiéndome en alguien distinto.

La vida de un pesimista está enfocada en que alguna vez en su vida llegue a pensar que haber nacido, fue un grave error.

¿Sabes porqué hay gente que fuma aún sabiendo que fumar mata y acaba poco a poco con tu vida?

Porque son adictos al tabaco, al igual que hay personas que son adictas a su pesimismo.

Hay un dicho de Sileno que decía:

Una vida vivida en el desconocimiento de los males, es la menos penosa.



¿Te suena eso de algo?

Es el principio del fin...la primera puerta abierta hacia el infierno de la depresión.

Pero todo eso cambió, y ese cambio se produjo en un sólo día, en un sólo click. (Ya te contaré en otro momento cómo).


¿Tu eres pesimista?


Su definición es: Persona que siempre ve lo peor de algo.

Una forma de pensar que te hace ver siempre el lado negativo y amargo de cada cosa que haces.

De todas las realidades posibles en las que puedes vivir, el pesimista vive en la peor de ellas.

Y lo peor de eso es que un pesimista cree en el destino.

Si, si...como lo oyes.

No sólo ve el presente como lo peor que le puede pasar, sino que piensa que su futuro será todavía peor.

Ser pesimista te conduce a pensar que no merece la pena vivir.




Que la vida que tienes, no tiene valor, ni sentido ni merece esforzarse por alcanzar algo en ella, porque todo será en vano.

La gente que se suicida no lo hace precisamente porque gocen de optimismo y de pensamientos positivos, ¿no crees?.


¿Por qué el pesimismo es una adicción?


Tal y como te he contado sobre mí.

Ser pesimista eleva tus pensamientos a no querer nada más aparte de lo que tienes.

Y lo que tienes, vale tampoco que no merece la pena esforzarse por conservarlo.

Ser adicto es depender en exceso de algo (innecesario) para que tu vida se desarrollo con normalidad.

Y una persona pesimista, lo único verdaderamente innecesario que tiene en su vida es su forma de pensar.

Su forma de pensar, le hacen ver las cosas de una forma.

Y esa forma de verlas, le conduce a que se plasme todo en una realidad.

Imagina por un momento que te levantas una mañana en tu mísera y patética vida de la que tan cansado estás.

Tu mente está pesada, llena de pensamientos negativos, de problemas que tuviste ayer y que todavía sigues dándole vueltas hoy.

Por desgracia, tienes que ir nuevamente a tu odioso trabajo en el que tendrás que verle la cara de "bobo" a tu jefe y soportar que te sermonee y te de órdenes nuevamente.

Luego llegas a casa todo cansado y con tu cabeza a punto de explotar y te encuentras a tu mujer que te dice: " Cariño, vamos a cambiarnos y a salir a pasear por la playa que hace un día genial. Así te despejas un poco y te relajas".

Y tú piensas: "¿Qué...ahora voy a salir a pasear con lo cansado que estoy, con todo lo que he pasado? ¿Acaso mi vida va a cambiar porque me de un paseo por la playa? ¿Mis problemas desaparecerán por eso?".

Y acabas diciendo: "No, mejor otro día. Hoy estoy demasiado cansado".

Y te vas a descansar, pones la tele, asesinas el resto de neuronas que te quedan activas, te levantas, te vas a la cama y a esperar que el próximo día llegue para seguir con la misma cadena.

El pesimista es adicto a estar en su zona de confort, porque romperla sería desafiar sus creencias.

Esa negatividad llega un momento en la que absorbe toda tu mente y se adueña de tu forma de ser y de tu esencia en sí.


Pasas de pensar como un pesimista a vivir ese pesimismo y ser parte de él.

Es como si a alguien que es ateo le tratan de explicar la existencia de Dios.

Por mucho que se lo expliques, sus creencias le harán rebatir cada cuestión que le plantees.

Y siempre acabará viendo su propia realidad, que es para lo que lo programa su mente.

Sólo podrá creer en Dios, cuando lo vea personalmente.

Y como eso no va a ocurrir, pues no piensa desafiar y romper lo que ya sabe, para adentrarse en un mundo que desconoce.

Pues igual le sucede al pesimista.

Romper ese círculo vicioso y adentrarse en el mundo de la alegría y los pensamientos positivos, es desconocido para él.

Le hace sentir miedo y lo ve innecesario, porque su programa mental ya se ha encargado de hacerle sentir que su vida depende de lo negativo.

Para él, lo negativo es lo real.

Por lo que si le hablas de cosas positivas, lo verá como irreal y no estará predispuesto a intentar nada en lo que no cree.

Aunque no lo creas, una persona pesimista, se siente a gusto en su zona de confort negativa.

Ahí, en su negatividad, se siente seguro, porque cree que esa es la única realidad que existe.

Todo lo que no sea eso, es irreal o casi imposible.

Y no provocará ningún cambio en él.

Cada paso que da en su vida, está basado en su negatividad y pesimismo.

Depende de ella para vivir y para dar explicación a esa realidad.

Porque si no depende de ella, algunas cosas que le pasen, le serán desconocidas.

Y si no le da respuesta mediante su visión pesimista, sentirá miedo, porque estará ante un mundo desconocido para él.

Es la sutileza con la que el pesimismo te engancha y te hace ser dependiente de su visión del mundo.



Y eso no es lo peor



Lo peor de todo es que normalmente todo lo malo se pega mucho antes y con mayor fuerza que lo bueno.

Y el pesimismo atrae como un imán potentísimo a personas que piensen de la misma forma.

Y eso potencia todavía más el problema.

No hay nada peor que un problema que se alía con problemas similares para hacer "un gran problema".

¿Te imaginas una comunidad de pesimistas?

Pues aléjate cuanto antes de personas que tratan de explicarte las cosas desde su negatividad.

Yo soy de los que piensa que absolutamente todo en la vida tiene tanto su lado negativo como su lado positivo.

¿Y sabes de qué depende de que lo veas de una forma u otra?

Pues tu punto de vista.

La realidad no es algo material, fijo e inamovible que tiene que ser la misma para todos.

La realidad se convierte en "tu realidad" cuando pasa a través de tu programa mental.

Y lo que para tí es negro, para mí puede ser tan blanco que hasta me ciegue de lo bonito que puede parecerme.

Y no porque tu versión sea peor y la mía mejor, sino porque tu programa mental así te hace ver una cosa, mientras que el mío me da otra información.

Tanto tú como yo estamos en lo cierto.

La diferencia es que tu forma negativa de ver las cosas te conduce a tener una vida con la misma negatividad y entrar en un círculo vicioso del que te costará salir.

No querrás salir porque ya habrás pasado de tener pensamientos negativos a ser una persona negativa.

Has pasado de pensar, a ser, debido a la adicción sutil que te impone el pesimismo y que te embauca de una forma en la que poco a poco te va consumiendo hasta acabar contigo haciéndote caer en las garras de la depresión.

Huye, corre, aléjate de personas negativas y pesimistas, porque si no lo haces acabarás contagiándote por la inmensa cantidad de dudas a la que someten cada porción de realidad que estás viviendo.

No necesitas otros puntos de vista, sino mejorar el tuyo propio.

La opinión de los demás, en realidad no debería importarte para nada.

Y mucho menos si viene de alguien negativo.


Soy pesimista...¿cómo lo supero?


El pesimismo es un estado de ánimo que te hace sentir de una forma en particular.

Esa forma de sentirte, hace que veas las cosas bajo una perspectiva distinta.

Esa perspectiva negativa de ver las cosas, hace que tu realidad se transforme también en negativa, por muy positiva y buena que sea.



No importa lo que te pase, siempre lo verás todo bajo ese punto de vista pesimista.

Y cuando tu realidad se muestra, hace que genere nuevas emociones (también negativas) que te hacen volver al principio de la historia.

Y así hasta el infinito y más allá.

¿Cómo se supera eso?

Habría que escribir un libro para detallar todos los pasos que necesitas para que dejes de ser pesimista, pero te lo voy a resumir de forma muy clara:



  • Como hablamos de emociones, tienes que aprender a controlar (o en su caso eliminar) cualquier tipo de emoción negativa. En este ebook te detallo los pasos para hacerlo correctamente.
  • No puedes ser positivo si no te deshaces antes del programa mental que tienes ahora y que te hace ser tan negativo. Entonces hay una regla básica que tienes que grabarte a fuego: "Primero desaprende para luego aprender".
  • Júntate con personas que tengan otra perspectiva distinta y más positiva de algo que tú. No te juntes con los que piensan como tú, o acabarás en la consulta de tu psicólogo hablando de tu estado depresivo.
  • Piensa siempre que no existe una realidad como tal. La realidad es en general una infinidad de posibilidades vista desde una infinidad de puntos de vista. ¿Por qué tienes que escoger siempre el punto de vista más negativo?. Acuérdate que lo que tú puedes ver como malo malísimo, para mí puede ser lo mejor de lo mejor. Entonces....¿quien es el problema?. Está claro, el problema eres tú y no lo que te rodea.
  • Aprende a controlar tus pensamientos, pues son la base de todo y lo que hará que tengas una realidad u otra. Aquello que piensas es lo que hará que tu realidad se plasme en función de dichos pensamientos. Por tanto, cuida mucho lo que pasa por tu mente, porque es tu futuro lo que está en juego. 
  • Para controlar tu mente y tus pensamientos, lo mejor que hay son distintas técnicas de meditación y que sin duda te van a ayudar a encontrar esa infinidad de puntos de vista de una misma realidad. Te aseguro que es la mejor herramienta para cambiar tu estado de ánimo. A mí me funcionó y cambió mi vida radicalmente y después de muchos años, aún sigo practicándola y me sorprendo cada día de lo infinita que puede llegar a ser mi felicidad si sabes cómo encontrarla.

13 de noviembre de 2016

Yo soy como soy, por eso no consigo lo que quiero.

Antonio Barragán
Hace unos días vi colgada una foto con un texto que me llamó mucho la atención, ya que resumía algo que considero uno de los principales problemas por los cuáles el hombre de hoy, sigue sin crecer ni aumentar su desarrollo personal.

La imagen es esta de aquí, así que si te parece bien, en el post de hoy vamos a estudiarla y a darte mis razones de porqué este texto puede serte de mucha ayuda y a la vez muy perjudicial si haces una mala interpretación de este tipo de cosas.




Tengo defectos, ¿Y me gustan esos defectos?


Una persona obesa o con unos "kilitos de más" puede perfectamente amar su propio cuerpo, en eso no hay duda, pero....¿es necesario que ames tu cuerpo forzosamente sin que realmente te llegue a gustar?

Te hago la pregunta de otra forma: "¿Te gusta realmente como eres porque no tienes más remedio, porque no has intentado ser una mejor versión de tí o porque en realidad te gusta tener unos kilitos de más?"

En otras palabras, ¿prefieres amar tu cuerpo para permanecer en tu zona de confort y no hacer ejercicio o ponerte a dieta, ya que eso supondría levantarte y esforzarte?

Normalmente, cuando uno tiene un problema físico, la primera opción es buscar una solución a éste.

Lo que no puedes, ni debes hacer es buscar el conformismo sin buscar antes soluciones, vaya a ser que sea demasiado cansino, ¿verdad?.

Hablamos con una persona con obesidad y le preguntamos: "Imagina que puedes pedirle al genio de la lámpara que te conceda el deseo de tener un cuerpo mucho más delgado y mejor salud física, ¿se lo pedirías si supieras que te lo iba a conceder?"

La respuesta en más de un 90% de los casos es: "SI".

Pero como los genios de las lámparas no existen, tan sólo quedan varias soluciones viables: Ponerte a dieta y hacer ejercicio.

Pero ambas requieren mover el culo del asiento, salir a la calle, sudar y en resumen quemar más calorías de las que entran en tu cuerpo.

Y eso no te gusta tanto, ¿a que no?

Por lo que te autoengañas haciéndole creer a tu mente que te gustas a tí mismo a pesar de tus defectos.

¡¡Ojo!!,...que vuelvo a repetir que amarse a uno mismo es un pilar fundamental para todo, pero esto que estás haciendo no se llama amor verdadero, sino amor forzado.

Son como las parejas que deciden casarse sin estar realmente enamorados, por el simple hecho de sentir miedo a quedarse solos, por la edad, por presión, etc...

Amor, lo que se dice amor a uno mismo, no se ve mucho en este tipo de situaciones.

No quiero que nadie se sienta ofendido, ya que hay personas que pueden tener problemas de salud relacionados con el metabolismo y cosas parecidas, pero por regla general esto va dirigido a personas que pueden conseguir resultados distintos y no lo intentan.

Con lo que la única opción que les queda es decirse a sí mismo que se aman, pero con un amor de mentira.

Y luego, para reforzar todo este engaño, presionamos mucho más a nuestra mente comparándonos con prototipos inalcanzables como modelos o actores de cine.

No te engañes, puedes tener un cuerpo perfecto sin necesidad de compararte con una modelo.

En realidad, te comparas con una modelo para justificar tu autoengaño de que no podrás nunca alcanzar ese objetivo, con lo que la mejor opción es quedarse sentadito.

¿Te has fijado hasta donde llega nuestra mente sin que nos demos cuenta?

Asombroso.

Luego están las personas que realmente llegan a ser como quieren ser y están super orgullosas de mirarse en un espejo y amarse a sí mismos (pero un amor de verdad), y es para ellas para las que este texto les vendría genial.

Lo mejor es ser quien quieres ser, pero siendo fiel a tus deseos y sueños y no autoconformándote.

Sin duda puedes estar orgulloso de quien eres ahora, pero ese orgullo puede ser visto como conformismo cuando ni tan siquiera has intentado ser alguien mejor de lo que eres.

Piensa siempre que te puede gustar lo que ves en el espejo porque no tienes más remedio, o porque realmente te gusta y has llegado a ver en ese reflejo la mejor versión de tí mismo que podrías llegar a ser.

Si no es así....todo se resume en autoconformismo.


El problema del carácter


Ese es otro punto que trata esa foto.

Precisamente el carácter de una persona viene definido por una serie de situaciones en cadena que se han llegado a producir en tu mente y que acaban haciéndote de una forma en particular.

Tus pensamientos provocan acciones, tus acciones generan hábitos y esos hábitos forman tu carácter.

¿Está bien tener cambios de humor o de carácter?

Pues depende.


Yo en particular, todo lo que no sigue una linea de lógica, no lo veo bueno.

Y si tengo a mi lado una persona que explota de alegría cuando yo necesito silencio, apoyo y cariño, pues como que no me agrada mucho.

Y si es al contrario y estoy pasándolo de maravilla con alguien y de repente le viene el típico "bajón" y echa a perder lo que podría ser un día genial, pues no mola.

Está bien que alguien se sienta orgulloso de este tipo de cosas, pero hay cosas que pueden chocar a los demás y a no ser que seas alguien que no tiene ningún tipo de relación (cosa que me hace suponer el que escribió eso), no es conveniente alterar el equilibrio ni el ritmo de algo.

La vida es una carrera de fondo y únicamente triunfan quienes establecen el ritmo correcto y la rutina de carrera.


Si te pasas la vida haciendo cambios de ritmo, al final no sabrás si compites en una carrera de fondo o una contrarreloj.

Y eso le pasa a mucha gente, que no sabe qué tipo de vida está llevando ni porqué.


Yo soy lo que soy. Si lo aceptas bien, si no vete a la mierda


Pues eso resume la última parte de la foto.

Bueno, en general lo resume casi todo.

¿Sabes en el único caso en el que sirve eso?

En el caso en el que hayas llegado a ser tu mejor versión de tí mismo.

Volvemos a lo mismo, no se trata de la obligación de ser como eres ahora ni de dramatizar tanto diciendo que no es necesario ser alguien que realmente no eres.

No va por ahí la cosa.

La situación es que todos en nuestras vidas queremos crecer y desarrollarnos personalmente ¿no?.

Unicamente te debes conformar cuando llegas a la cima.

Y lo que estoy viendo es que te conformas con lo que eres sin esforzarte en mejorar esa versión de tí.



¿Has llegado ya a lo más alto que puedes alcanzar?

Perfecto, entonces te puedes pasar por el "forro" lo que digan los demás, lo que pase en este mundo y lo que otros vean de tí, porque eso ya no debe importarte cuando realmente te amas tanto que no puedes mejorar lo que eres ahora.

Pero.....¿me estás diciendo que todo te importa una mierda teniendo defectos que puedes perfeccionar?

Recuerdo el ejemplo que ponía Emilio Duró en su video con aquella persona que llevaba 40 años virgen.

El decía que quería encontrar el amor de su vida, pero que lo intentaba y no obtenía resultados.

Y no obtenía resultados porque todo el mundo rechazaba su forma de ser y él era el único que se aguantaba.

Y todavía seguía intentando conseguir resultados, siendo él mismo de siempre.

Diciendo la típica frase de: "Yo soy como soy".

Como eres, llevas 40 años virgen, ¿no te parece que ha llegado el momento de cambiar de una vez?


Y con esto se refiere a que ha llegado el momento de cambiar si quieres conseguir resultados distintos.

Si no pretendes mejorar, pues quédate como estás amando a tu cuerpo y con tus alteraciones del carácter, no hay problema con eso.

El problema es cuando quieres conseguir cosas y esto de lo que estás tan orgulloso, son un problema para que las consigas.

Pero claro, para eso hay que tener visión de futuro y tener metas.

¿Tú tienes metas?

El que escribió este texto creo que pocas.

¿Tú piensas igual?

Es buena idea ser uno mismo, cuando vas mejorando y te acercas a ser tu mejor "yo".

No es buena idea ser uno mismo en otros muchos casos, con lo que te aconsejo que tengas mucho cuidado con este tipo de textos que pueden llegar a confundirte y hacerte ver que el autoconformismo es bueno y que no se puede llegar a ser alguien mejor de lo que eres ahora.



No te confundas por favor, ni malinterpretes lo que trato de decirte.

Reitero y apoyo una y otra vez la idea de amarse a uno mismo tal y como es, pero cuando lo das todo por ser lo mejor que puedes ser.

Amarse a uno mismo y ser como realmente eres puede ser lo mejor, siempre y cuando eso se adapte a tus verdaderos deseos y no limitándote a lo que tienes ahora.

Pero también puede ser un problema que te impida alcanzar tus objetivos, y es ahí cuando no debes desvirtuar dichos objetivos y autoengañarte anteponiendo el cómo eres al "cómo podrías llegar a ser".

Ser uno mismo es genial cuando no se convierte en una carga para alcanzar algo. Es entonces cuando pasa a ser lo peor por lo que podrías luchar.